Edición Edición #1

Lo ambiental es Justicia Social

Por Mauro Pérez – Lanús

Agosto es el mes donde se hacen presentes la celebración de la Pachamama y la conmemoración de la figura del Libertador Nacional Don José de San Martín. Estos dos acontecimientos que parecieran estar alejados entre sí sin ningún punto de comparación son los indicados para realizar una reflexión sobre la libertad y la soberanía, trazada por una visión ambiental.

Establecer una visión ambiental implica, contrario a lo que parece por el sesgo reduccionista que se le imprime desde el marketing, realizar una visión totalizadora, es decir, una visión integral entre los componentes sociales, económicos y ecológicos.

Lo relacionado que está “Lo Ambiental” a la Independencia Económica y la Soberanía Política para lograr justicia Social, soberanía Nacional y desarrollo Industrial es una verdad de Perogrullo que no se percibe en el común denominador. Para ello hay que despejarse de la visión reduccionista acerca de “lo ambiental” como mero proteccionismo (visión de la ecología) y definir al ambiente como un todo, es decir, medio en cual desarrollamos nuestras actividades y desde dónde extraemos los recursos para realizarlas, de esta manera se podrá comprender como el ambiente condiciona nuestra modo de vida, ya sea desde la ropa que vestimos según el clima hasta las formas de nuestras ciudades basadas.

El ambiente provee de tres funciones básicas e indispensables a la sociedad, soporte donde se desarrolla, provisión de recursos, y recepción de materiales desechados. Estas tres funciones muy bien estudiadas desde las ciencias económicas con escaso respeto y conciencia ambiental son determinantes para el desarrollo Nacional. ¿Por qué? Ahí está lo sustancioso de la reflexión conjunta propuesta.

¿Cómo se logra la justicia social sin soberanía política? ¿Cómo se logra la Soberanía política sin la Independencia Económica? ¿Cómo se logra la Independencia económica sin industria Nacional? ¿Cómo se puede desarrollar la Industria Nacional sin Tecnología Nacional? ¿Cómo se puede desarrollar la Tecnología Nacional sin Ciencia Nacional? ¿Cómo se puede desarrollar la Ciencia Nacional sin conocer los recursos naturales con los que se cuenta? ¿Cómo se puede hacer Ciencia Nacional sostenida en el tiempo sin el cuidado de los recursos naturales explotados? ¿De dónde se extraerán los nuevos materiales para desarrollar ciencia y tecnología para la solución de los problemas locales?

Toda esta concatenación de interrogantes no hace más que desarrollar lo previamente planteada acerca de que es una obviedad la relación entre Ambiente, Libertad e Independencia, ya que para poseer una Nación Justa, Libre y Soberana es necesario ser independiente económicamente, ser soberano políticamente, poseer industrias nacionales que atiendan las demandas locales, desarrollar ciencia y tecnología nacional para la producción local y desarrollo con crecimiento nacional y que todo esto junto es posible solamente no sólo conociendo los recursos de los que se disponen, sino también respetando su tasa de renovación y, por sobre todo, respetando el medio donde nos desarrollamos como sociedad por ser el proveedor de recursos y el receptor de los materiales que desechamos.

Entre “el decir” y “el hacer” se encuentra la gestión en el medio con todo lo que ello implica, por lo tanto la lógica de actuación pareciera ser lograr la Independencia Económica para conseguir la Soberanía Política y así poder establecer la Justicia Social. Sí los procesos políticos poseen como fin la Justicia Social, a sabiendas de que en el proceso su implementación será al final, para establecer una Nación que sea Libre y Soberana, indefectiblemente deberá tomar en cuenta de lo que implica “lo Ambiental”, ya que forma parte del desarrollo e incluye componentes sociales, culturales, económicos y ecológicos. De manera que “lo Ambiental” es Justicia Social.