Edición Edición #1

“Queremos que los Inquilinos sean sujetos de derecho”

Por Mariel Iglesias – Comuna 10

Gervasio Muñoz comenzó a militar por las condiciones usureras de los alquileres porteños, en el año 2014, cuando su propia situación lo llevó a informarse sobre los abusos inmobiliarios y a conformar una organización para dar la disputa acerca de la vivienda digna. Hoy el tema está instalado públicamente y se espera un segundo fallo de la justicia para determinar que las inmobiliarias deben cumplir la ley. Inquilinos Agrupados realizó la primera encuesta sobre la situación de los inquilinos de la ciudad: casi 1 millón radicados en 370 mil viviendas. Existen, además, 500 mil personas en emergencia habitacional en la CABA.  Paradójicamente hay más de 340.000 viviendas deshabitadas, muchas de las cuales fueron construidas en los últimos diez años conforme al “boom inmobiliario”. Sin embargo, alquilar es cada vez más caro.

¿Cómo nace Inquilinos Agrupados?

La primera experiencia es en ATE con una oficina que abrimos para asesorar legalmente a inquilinos afiliados a este sindicato. A los dos meses, la oficina se llena de consultas, no sólo de Capital, sino de todo el país. Mi viejo asume como legislador y le damos mucha manija al tema en la Ciudad. Ahí es donde alquilamos un local en Comuna 11 y empezamos a brindar asesoramiento legal gratuito martes y jueves. Logramos poner en la agenda el conflicto de los alquileres. Hoy el inquilino sabe que su condición es similar a ser jubilado o estudiante.

¿Por qué es tan difícil alquilar en CABA?

Yo creo que hay por lo menos dos planteos. Uno que nos hizo mucho daño, y es el de la cultura del dueño: la única forma en que nosotros pensamos que podemos acceder de forma digna es siendo dueños. Esto genera que si vos tenés una choza de chapa al lado del Riachuelo y el gobierno te ofrece escriturar la gente dice que sí. En realidad lo que están haciendo es dándotela para que ellos eleven el valor del suelo y que esos sectores lo vendan a dos mangos a grupos empresarios que construyen por nada. Ese es todo el plan de hoy para la zona sur. El otro problema es en los sectores medios. Esta cultura, ha generado que el inquilino formal crea que la inmobiliaria te puede robar porque es algo transitorio. Esto es: como en algún momento voy a ser dueño, ¿Qué me importa dejar $40.000 pesos en la inmobiliaria? Entonces me parece que una de las grandes cosas que nosotros pudimos hacer es que la gente cuando entra a una inmobiliaria y deja esa plata es consciente de que le robaron. Que hay una ley y que por lo tanto tiene que luchar por alquilar de forma justa. Me parece que hemos logrado conformar un sector y que ese sector sea consciente de lo que le sucede y de que tiene problemas de vivienda. Rompimos con la lógica esta de que la única forma que hay de habitar una vivienda de forma digna es ser dueño. Falta que lo entienda la clase política. Y algunos que lo entienden, en realidad, ya tomaron postura. Y como están del lado del mercado saben que no hay que regularlo porque es una pérdida millonaria. Sólo el pedido que hicimos nosotros de que se cumpla la ley en la Ciudad de Bs. As. y que en vez de cobrarte dos meses de comisión te cobren uno, significan 1500 millones de pesos que pierde el mercado inmobiliario y que queda en manos del sector de los inquilinos.

¿Realizar estos negocios es una forma también de conseguir apoyos políticos?

Obviamente. El edificio Del Plata, sobre 9 de Julio, es el primer edificio moderno que tuvo la Ciudad de Bs. As. Se lo vendieron a IRSA por 69 millones de dólares. Un regalo. IRSA es el dueño del 50% de la superficie de la ciudad de Bs.As. Sólo un grupo es el dueño de ese 50% y del Banco Hipotecario que es el que hizo negocios con toda la guita de los créditos del Procrear. Hoy ese mismo banco es el que está con los créditos UVI del macrismo. O sea, son los tipos que, en alguna medida, deciden los destinos del país. Porque el mercado es el que controla la vivienda, en todo el país, y no el Estado. Son los grupos empresarios, IRSA, CAPUTO, CONSTANTINI, entre otros, los que deciden quiénes pueden vivir en la Ciudad, cuánto tiempo, cómo y hasta cuándo. Ellos son los dueños de las ciudades de todo el país. Por algo no podes ir a preguntar al registro de la propiedad y el inmueble cuántos departamentos tiene tal persona. Esto es secreto porque si se dijese quiénes son los dueños de las ciudades sería escandaloso.

¿Qué leyes regulan el acceso a la vivienda?

-Nosotros tenemos un Código Civil que rige a nivel nacional. Todo lo que no está regulado provincialmente lo rige ese Código, como la relación entre el inquilino y el propietario. Ahora, la actividad inmobiliaria está legislada a nivel provincial. Por ejemplo, cuánto paga un inquilino de comisión. No hay ley de alquileres nacional. Hay miles de proyectos, todos cajoneados. Los contratos de alquiler en Argentina tienen que ser, hoy, mínimo, de 2 años y nosotros estamos impulsando un proyecto de reforma de ese artículo del código civil en donde ese número pase a 3 años. Esto significaría 2 millones de pesos menos por día para el mercado inmobiliario sólo de la ciudad de Bs. As. Y eso que en el resto del mundo son 4, 6 u 8 años. Hay otro sistema.

¿Qué otros proyectos tiene hoy Inquilinos Agrupados?

El proyecto de lograr un Sindicato de Inquilinos, fortalecer el Frente de Inquilinos Nacional, ganar la disputa en la justicia al Colegio Único de Corredores Inmobiliarios (CUCICBA).

¿Con qué apoyos políticos cuenta Inquilinos Agrupados hoy en Capital Federal?

Hoy tenemos cierto acompañamiento, en temas muy puntuales y pequeños, del PJ. Sobre todo de María Rosa Muiños y de Santa María. Quizá sea porque compartimos los mismos enemigos, que son las administraciones de consorcios y las inmobiliarias. Y quizá también porque ocupemos el mismo lugar en la vivienda. Somos una organización de militantes. La realidad es que no tenemos apoyo y acompañamiento en una problemática tan grave. Creo que tiene que ver, un poco, con desconocimiento, otro poco por no querer poner la cara contra un sector que tiene mucho poder, de lobby y económico.

¿Cómo articula Inquilinos Agrupados con los otros tipos de inquilinos, de pensiones, conventillos, etc?

En villas están las organizaciones que piden la urbanización. Hay punteros que controlan una zona, son los que pueden construir y entonces, a fuerza de violencia, alquilan bajo las condiciones que ellos quieren. Nosotros ahí no nos metemos, ni con hoteles, pensiones, inquilinatos. Sí nos estamos empezando a meter con conventillos que tienen contrato de alquiler. Estamos empezando, también, a dar la disputa con las administraciones de consorcios. El mercado formal inmobiliario, al ser cartelizado, genera un status quo de reglas propias y cualquiera que se salga va a sufrir las consecuencias. Esas reglas se van repitiendo en los sectores informales con mucha más violencia. En conventillos se firma contrato pero en una vivienda que no tiene agua caliente, no tiene gas, se incendia, etc. En hoteles y pensiones, alquilás por el mismo precio que un mono ambiente en Floresta pero como vos no podés acceder nunca al mercado formal, o porque no tenés la guita para entrar o porque no tenés la garantía, o sencillamente porque nunca podrías entrar a una inmobiliaria porque sos negro, porque sos madre soltera, jubilado o trans, ese sector está condenado al mercado informal. Entonces, por ejemplo, un travesti que quiere vivir en un lugar que no sea violento, como son los hoteles, que no pase frío, como son los conventillos, va a tener que pagar el doble que una persona que no sea travesti. Por eso nosotros insistimos tanto en que hay que intervenir el mercado formal, por eso vamos sobre las condiciones, sobre la garantía, sobre los pedidos de informe. Si nosotros logramos que estos sectores puedan acceder, vamos a empezar a generar que en el mercado informal cambien de a poco las cosas. Más allá de que se necesitan políticas integrales. Es fundamental intervenir y cambiar esas reglas de juego. Los extranjeros también son los más estafados, las madres solteras, los jubilados. En materia de vivienda, un jubilado no puede alquilar porque no le podés embargar la jubilación, entonces queda fuera del mercado formal y, en un hotel, dura seis meses con vida. Para esos sectores no hay proyecto de vivienda. A esos sectores también los regula el mercado inmobiliario.

¿Hoy qué herramientas tiene un inquilino para no quedar tan expuesto?

Las que tiene hoy son nuestra organización y la Defensoría del Inquilino en la Defensoría del Pueblo, algo por lo que peleamos todo el año pasado. Es una gran herramienta, sobre todo porque va a constituir al inquilino como sujeto político. A largo plazo, que el Estado reconozca al inquilino como un sector que especialmente necesita defensa y atención es el primer paso para constituir al sector como un sujeto de derecho. Por eso creo que ahora ya es sólo cuestión de tiempo. Hemos logrado darle voz a un sector que empieza a organizarse, que empieza a asumirse como tal.

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