Edición Edición #1

Liberen a Milagro Sala

La detención de Milagro Sala es una muestra más del autoritarismo del gobierno actual. Se suma al avasallamiento feroz de las instituciones, el vaciamiento de programas de empoderamiento, la transferencia de renta nuevamente a las clases más acaudaladas, la represión frente a las protestas por despidos, la criminalización de la protesta social, y la intimidación y persecución hacia quienes piensan diferente con una clara complicidad entre el poder ejecutivo y el poder judicial. Estas estrategias como ya sabemos solo vienen a traer la restauración de viejos privilegios misóginos y de clase.

Con la detención de Milagro Sala, que sólo se entiende por su condición de referente mujer, indígena y pobre, no solo se sostienen y profundizan las medidas de estigmatización de la militancia territorial y de criminalización de la protesta social, sino que también se generan grandes retrocesos en materia de género: no es menor que la primer presa política sea una dirigente mujer, y tampoco son inocentes los dichos del gobernador de Jujuy Morales sobre «limpiar la plaza». Su trabajo con los que menos tienen es un ejemplo de militancia, de compromiso, de fuerza y de resistencia en el medio más adverso posible, como una mujer que se atrevió a desafiar la indiferencia absoluta del poder con respecto a la pobreza y la indignidad.

La Tupac Amaru fastidia porque es la muestra de lo que puede lograr la organización del campo popular. Comenzó con una copa de leche, algo tan mínimo como paliar el hambre para sobrevivir, que parecía ser lo máximo que podían hacer los jujeños empobrecidos. La Tupac se hizo en la calle, sin recursos y desde el pueblo. Y de la voluntad férrea de militantes como Milagro Sala que construyeron casas, escuelas, parques, fábricas y principalmente dignidad e identidad.

Macri ha justificado la detención de Milagro con el argumento espurio de que la Justicia es independiente, cuando la detención de Milagro es absolutamente irregular. No solo se apoya en  especulaciones sobre el por qué, sino que además el cómo viola todo procedimiento legal, ya que Milagro está presa «por las dudas» hasta que se demuestre que es inocente. Encontramos pues que esta persecución a militantes políticos como Milagro tiene el único objetivo de amedrentar a quienes se manifiestan contra la retirada violenta de un Estado presente hacia un estado achicado y desentendido de los problemas sociales y económicos del pueblo. La detención de Milagro Sala es chantaje, coerción y violencia: la única forma de política que conoce el gobierno del radical Morales y de su aliado Mauricio Macri.

Por eso, desde La Simón Bolivar exigimos la inmediata liberación de Milagro Sala. Como mujeres, como militantes y como argentinas, no permitiremos que se vulneren los derechos que hemos conquistado y que se demonice la figura de quienes han sabido ponerse del lado del pueblo. Llamamos a defender los derechos políticos y sociales de los sectores más postergados, como los sectores populares, las mujeres y la juventud, tal como pregona la doctrina peronista. Es por eso que convocamos este viernes 5 de febrero al acampe en plaza de Mayo junto a los y las compañeras de la Tupac Amaru, el frente de mujeres k y la secretaria de la mujer del PJ CABA para que los derechos que Evita y Perón levantaron como bandera sigan flameando, con mayor organización que nunca y por una patria justa, libre, soberana e igualitaria.

Punto de encuentro: Bolívar y Alsina 17:oo

La Simón Bolívar Géneros