Edición Edición #1

Mujeres y Violencia

“La violencia es el último recurso del incompetente”

“Lo privado enmascara la inequidad y la subordinación de la mujer”

Las leyes son normativas que se encargan, en primera instancia de garantizar derechos y establecer obligaciones en la vida de los ciudadanos de un país. La ley suprema es la Constitución Nacional. Además, en el marco de respetar los principios básicos de ésta, se elaboran leyes específicas para ciertas temáticas. La falsa neutralidad de la ley enmascara desigualdades de género y reproduce las prácticas sexistas que reproducen la violencia. La construcción legal de la mujer, con su representación ideal, contrasta con las experiencias de las mujeres reales  ¿Cómo puede que actualmente se justifique que a un niño/a se le puede pegar “porque soy la madre o porque soy el padre”?  La violencia deambula en la sociedad, pero sobre todo es el abuso del poder lo que debemos combatir en las instituciones en la que se inmiscuye, ya sea la familia o el poder Judicial.

“Lo personal es político” dice el feminismo. La división entre lo público y lo privado no es más que un justificativo para la inacción del estado en determinados conflictos. La ausencia de control estatal más allá de implicar un vacío legal, conlleva el mantenimiento de ciertas reglas que dejan desprotegidas a las mujeres. La violencia de género pensada de manera ampliada implica reconocerla como parte de un continuo de violencia entre personas que mantienen un vínculo íntimo, en el cual las modalidades que toma el abuso son configuradas por el género, los roles, las experiencias de maternidad, relaciones desiguales y restringidas con hombres y actitudes sociales hacia las mujeres. La justicia se resiste a intervenir en la esfera de lo privado porque se rehúsa a intervenir en las relaciones familiares.

En la práctica, la diferencia entre lo público y lo privado no existe, sólo que la ley se aplica de manera selectiva a  la primer área. La retórica de lo privado se sostiene y envía un mensaje a toda la sociedad: la mujer como sujeta jurídica no es lo suficientemente relevante como para ameritar una reglamentación que garantice sus derechos. Lo privado enmascara la inequidad y la subordinación de la mujer.

La Ley número 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales fue sancionada en 2009 es una ley pionera en relación a la temática y viene a dar el marco normativo que reconoce los diferentes tipos y modalidades de violencia que se ejercen sobre las mujeres. De esta manera, aunque a más de un funcionario del poder judicial parece que se le extravió su ejemplar, la existencia de dicha ley visibiliza y  materializa los mecanismos más primarios sobre los cuales se asientan las desigualdades de género. Ser visibles es condición de posibilidad para poder militar y transformar nuestra realidad. “Porque no habrá justicia social sin igualdad de género”.

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